Después de dos semanas en una barriada empobrecida de Lima, los jóvenes de Reality sin Show llegan a la sala de exposiciones del Mercado de Puerta de Toledo, para mostrar la realidad que han vivido en directo junto a sus protagonistas en San Juan de Lurigancho. Tres trabajos que se integran para hablar sobre la esperanza y para decirnos que otro mundo es posible. Ayuda en Acción, M80 Radio y TriNa lanzaron el pasado mes de diciembre “Reality sin Show”, una novedosa campaña de sensibilización en la que se convocó a los jóvenes españoles para que aportaran sus ideas sobre cómo ayudar a mejorar el mundo y la vida de las personas que viven en él. Entre todos los que se presentaron fueron seleccionados tres: Pablo, Fernando y Raúl. Los tres han vivido una experiencia inolvidable durante 14 días en San Juan de Lurigancho donde han convivido con jóvenes peruanos que les han mostrado su realidad para que ellos la contaran en España. Ahora, estos jóvenes nos cuentan lo que vivieron en Lima a través del arte gracias a tres proyectos que estarán expuestos del 13 al 25 de mayo en la Sala de Exposiciones del Mercado de Puerta de Toledo. La exposición se inaugura el miércoles día 13 a las 19:30 horas de la tarde con la presencia de los tres jóvenes artistas que explicarán qué ha supuesto para ellos vivir esa realidad. Además, se proyectará un documental sobre la experiencia de los chicos en Perú. Tres obras, tres puntos de vista y una realidad "Pretendo mostrar con mi trabajo cómo ha cambiado mi visión sobre Perú después de nuestra experiencia allí. Nuestra mirada antes de conocer un lugar como este se queda en lo superficial: chabolas, medios de transporte que nos dejan mucho que desear, carreteras sin asfaltar... Esa mirada cambia cuando tenemos la oportunidad de conocer realmente un lugar y la mejor manera de hacerlo es conociendo a su gente". Así explica Raúl, de 20 años, su visita a San Juan de Lurigancho. Este santanderino que estudia tercero de Comunicación Audiovisual en Salamanca, muestra un videoclip realizado con imágenes grabadas por él mismo en el terreno para enseñar la cara que más le impactó; la realidad con su dureza pero también la esperanza de su gente. Pablo, periodista tinerfeño de 25 años, conjuga en su obra fotos propias con fotos realizadas por los propios protagonistas. “Se imponía el reto de capturar sin filtros la esencia de San Juan de Lurigancho, para transmitirla del modo más honesto. El resultado muestra la realidad vista por quienes la viven, sin condiciones, sin instrucciones y sin guión. Los habitantes de San Juan de Lurigancho nos muestran su entorno, su contexto, su vida tal cual es. Ellos son los únicos protagonistas y a través de su voz y sus imágenes, nos permiten mirar a través de sus ojos.” En Lima, Pablo repartió cámaras desechables entre diez personas para que ellos mismos contasen cómo es San Juan de Lurigancho. Estas fotos las han realizado gente de entre 10 y 30 años. Además, la exposición recoge el trabajo de dos jóvenes peruanos que a través del arte expresan sus sueños y necesidades en un mural que cuenta lo que supone vivir allí. Pablo, que trabaja en la radio, les entrevistó para que se escuchen sus voces en la exposición. |



